Siempre
que llego a El Chaltén me invade una sensación de
estar arribando a ese lugar por primera vez. En realidad lo que
sucede es que luego de haber recorrido casi todos sus senderos uno
empieza a buscar nuevos caminos, las inmensas montañas con
sus riquezas invitan a recorrer faldeos y glaciares que uno no ha
prestado atención anteriormente.
Además de los clásicos
senderos que nos llevan al los pies del Cerro Chaltén o Fitz
Roy y al Cerro Torre, hay muchos otros caminos que llaman la atención,
que nos muestran un espacio más allá de estas imponentes
montañas que suelen dominar nuestros sentidos. Uno
de los recorridos más alucinantes que he visto es el ingreso
al Campo de Hielo Sur por el Glaciar Marconi.
Se trata de una zona muy explorada por el Padre Salesiano Agostini,
quién realizó varias incursiones por el valle del
Río Eléctrico hace casi 100 años. Este cura
italiano, icono de nuestra patagonia, tuvo la oportunidad de recorrer
y nombrar gran cantidad de accidentes geográficos por esta
zona, por eso, al transitar por la propiedad privada que se encuentra
en nuestro camino descubrimos la Aguja Pollone y el Cerro Piergiorgio
entre otros, nombres dados por Agostini con una clara intención
de individualizar cada montaña y cada río para así
poder construir una carta geográfica de mayor presición.
Mi primera experiencia por esta
zona fue hace casi 10 años. No llegamos muy lejos ya que
tuvimos mala suerte con las condiciones metereológicas. Partimos
de El Chaltén para llegar lo más lejos posible, y
si bien avanzamos mucho cumpliendo con el objetivo del primer día,
fue todo lo que conocimos ya que no pudimos avanzar más allá
de nuestro primer campamento en la playita que está en el
margen oeste del Lago Eléctrico. Allí acampamos una
semana en espera de condiciones que nos permitiera subir al Paso
Marconi, y si bien estábamos muy cerca no logramos llegar
ni siquiera al glaciar, así que recorrimos los alrededores
y cuando escasearon las provisiones volvimos al pueblo.
Ya mi segundo intento fue un éxito total. Víctor Carrie
y yo fuimos contratados para portear equipo para un grupo de Marcos
Couch, un reconocido Guía de Montaña y uno de los
primeros en realizar incursiones al Campo de Hielo Sur. Esta vez
las condiciones metereológicas fueron alucinantes, tanto
que portear pesadas mochilas parecía algo insignificante.
Desde nuestra partida de El Chaltén, nos acompañó
un cielo azul intenso con un sol radiante. Establecimos el primer
campamento en Piedra del Fraile, un camping privado con servicios
elementales. Mientras Marcos llevaba al grupo por los alrededores
del Valle del Río Eléctrico, nosotros fuimos derecho
a la playita con carpas y comida.
Así pudimos ver por primera
vez la cara oeste del Cerro Chaltén. Al dejar Piedra de Fraile
salimos de la zona de bosque para ingresar al paisaje propio de
los glaciares. El Río Pollone estaba crecido pero pudimos
vadearlo, luego, mientras cruzamos el pedrero del Lago Eléctrico
hicimos algunas fotos. En pocos kilómetros el paisaje cambia
vertiginosamente y lo que era un lindo bosque se transforma en un
sendero escarpado y algo más técnico para movilizarse.
SIGUE ARRIBA

Equipo técnico
necesario:
Básico de acampe:
Bolsa de dormir de pluma de 1 kg.
Aislante tipo terma-rest
Linterna frontal y pilas de repuesto
Básico de trekking:
Mochila grande de 70 a 90 lt.
Botas plásticas/dobles/rígidas. Impermeables
Campera de gore-tex, ultrex o similar
Pantalón idem campera.
Ropa sintética: buzos, calzas, remeras manga larga,
calzoncillos y medias.
Guantes tipo mitones.
Gorro, mejor si es con visera y con protección para
orejas y cuello que siempre se queman los días de sol.
Lentes de sol.
Unas alpargatas/sandalias para realizar vadeo de ríos.
Protector solar
El resto del equipo de acampe y equipo técnico
es provisto por NYCA quién además suele chequear
el equipo de sus clientes antes de partir. Aquello que el
cliente no tiene se puede alquilar en Chaltén.
Un pequeño libro con historias
de la patagonia y algún musiquero tipo mp3 a pilas
viene bárbaro. Algo que no ocupe espacio y sea liviano.
La trilogía del Sr. De Los Anillos la dejamos en El
Chaltén. |
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Los siguientes días porteamos
todo lo más cerca posible del Paso. Luego llegó el
día en que debíamos mudar el campamento de la playita
al Paso Marconi. Fue un día muy agotador y el tiempo empeoro
un poco, la nieve profunda hizo que esta tarea nos demandara todo
el día a pesar de sumar una compañera de trabajo más,
Marcela Antonutti. Pesadas mochilas y trineos cuesta arriba nos
obligaba a detenernos cada tanto, pero el paisaje era indescriptible,
ya que a nuestras espaldas teníamos una vista de
privilegio: todo el Glaciar Marconi que dejamos atrás, la
gran tapia de granito del Cerro Piergiorgio, la fina y esbelta Aguja
Pollone y las cumbres del Cerro Torre y Chaltén.
Marcos quién lideraba y abría huella estaba casi 200
metros adelante nuestro, Víctor y yo íbamos a nuestro
ritmo, quizás un poco más emocionados que los mismos
clientes que contrataron la excursión. Hicimos noche en el
Paso, con un atardecer espléndido dominado por el espectáculo
de las encendidas paredes de las montañas y la paz espiritual
que nos dio el lugar.
Al día siguiente volvimos a recorrer el Paso Marconi, pero
en dirección norte, cercano al Cerro Gorra Blanca donde pudimos
aprender a usar mejor las raquetas de nieve, visualizamos el Volcán
Lautaro a lo lejos y parte de la continuación de nuestro
camino para el día siguiente.
Ya en lo plano del hielo los trineos funcionaron de maravillas y
no nos costó mucho llegar al Circo de los Altares,
lugar que para mi goza del privilegio de ser el lugar más
bello del mundo.

Cualquier descripción
acerca del lugar es acotada. Como llegamos temprano trabajamos algo
más de 2 horas para armar nuestro campamento, hicimos un
muro de bloques de nieve para proteger a las carpas de los posibles
fuertes vientos del pacífico, derretimos nieve para obtener
agua y cocinar, desempacamos todo y nos organizamos. Las carpas
orientadas hacia el Circo tenían un claro propósito,
pero algunas nubes no nos dejaban ver gran parte de las montañas.
Comimos y fuimos a dormir, no sin antes chequear el barómetro
que daba indicios de una mejoría.
El día siguiente nos sorprendió con el sol radiante
nuevamente, allí uno se siente como en el cielo. La primera
montaña en encenderse fue el imponente Cordón Moreno,
luego las cumbres del Chaltén y Cerro Torre. Estábamos
solos en medio de una inmensidad de hielo y bellas montañas
por todos lados, adornadas de insólitos hongos de hielo gigantescos
que dominan casi todas las cumbres del Circo de Los Altares. Allí
estuvimos 2 noches, y lo volvimos loco a Marcos con preguntas. Cada
tanto, descubríamos una nueva montaña y entonces nuestro
jefe nos revelaba su nombre y alguna historia de algún escalador
famoso como Casimiro Ferrari por ejemplo.
Ya al final de nuestro viaje (nunca lo sentí como un trabajo,
por supuesto), salimos por el Paso del Viento y regresamos a El
Chaltén. Luego de algunas vueltas más me di cuenta
que el Paso del Viento no ofrece las mejores condiciones, por lo
que prefiero ir y volver por el mismo camino.
El Campo de Hielo Sur puede ser el mejor lugar del mundo y el peor
también, todo depende de las condiciones metereológicas
que te toquen. Pero sin dudas es el rincón del mundo que
ofrece una sensación única, de esas que nos hacen
tomar conciencia de nuestra verdadera identidad…

Itinerario:
Normalmente la distancia recorrida esta determinada
por las condiciones metereológicas. Si bien tenemos
determinados kms que cubrir por día hay veces que se
recorre la mitad y en consecuencia al día siguiente
hay que caminar un poco más.
El programa perfecto sería entonces
el siguiente:
día 1: puente del río eléctrico
- la playita (lago eléctrico)
día 2: la Playita – paso Marconi
día 3: paso Marconi– Circo de
los Altares
día 4:Circo de los Altares (1 a 2
noches de estadía con caminatas por los alrededores)
día 5: Circo de los Altares
día 6: Circo de los Altares –
Laguna de los Esquíes
día 7: Laguna de los Esquíes–
Laguna Toro. Uno de los días más duros, ya que
el terreno es mixto con mucha pendiente. Luego de abandonar
el camp. laguna de los esquíes se realiza una trepada
de casi 3 a 4 horas para llegar al paso y emprender una bajada
a veces complicada en algunos sectores por los desprendimientos
de roca. Al terminar el sector de acarreos encontramos el
glaciar túnel inferior y luego la tirolesa. El campamento
esta a 1 hora de allí.
Día 8: camp. Laguna Toro – Chaltén.
Las últimas 6 horas de nuestra expedición, donde
caminamos por un gigantesco valle de origen glaciario, con
bonitas vistas del paso del viento que dejamos atrás
el día anterior y sectores de bosque. Luego de una
fácil pero extenuante trepada vemos una vez más
al Cerro Chaltén y el Torre, dos macizos que nos invitan
a tomar la cámara fotográfica para cubrir el
espectáculo que vemos. |
Luis Pablo Soto Jr.
De nacionalidad brasilero radicado
en
Patagonia desde 1.991 se ha dedicado desde entonces a realizar trekking
y mountain bike en esa zona.

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Datos
Adicionales:
Esta expedición
la realiza:

Paso
Marconi en Google Earth

Datos Útiles
Distancia: 90
km.
Duración: 8 días
Desnivel: 800 m.
Altura: 1500 m.s.n.m
Dificultad: Difícil
Sugerencias del autor
El
recorrido conocido como "Vuelta al hielo continental"
tiene aprox. 90 km de distancia y un desnivel de 800 a 1000 metros.
Los puntos críticos son el paso Marconi y paso Del Viento,
ya que son los puntos más altos de todo el trayecto.
En promedio se recorre 20 km. diarios en jornadas de 5 a 10 horas
caminando.
Tengan en cuenta que este trekking
no es un paseo, se trata de una expedición. Es como
ir al Aconcagua o a la Antartida. El campo de hielo es uno de los
lugares más bellos del mundo, pero también tiene su
fama de ser uno de los más inhóspitos cuando quiere.
Requiere experiencia en trekking, con mochilas pesadas de hasta
20/25 kilos.
La preparación física y la
preparación técnica es fundamental aunque
esta última no es impedimento si se contratan los servicios
N.Y.C.A.
Como preparación física recomiendo
una visita al médico generalista previo a todo. Luego se
recomienda entrenar con diferentes elementos entre ellos la bicicleta.
Después podemos salir a correr entre unos 7 a 12 km a nuestro
ritmo y complementar con entrenamiento muscular específico
para fortalecer cada región de nuestro cuerpo.
Recomiendo realizar un programa de entrenamiento con algunas salidas
de campo, para poder acostumbrarse a caminar con la mochila y botas
de trekking. Aquellos que gozan del privilegio de acceder a trekking
sobre glaciares pueden probar sus botas plásticas/rígidas.
Si bien hablamos de una expedición cabe resaltar que no estamos
hablando de un trekking diario de gran dificultad técnica,
pero sí exige un estado físico y mental adecuado
para resistir fuertes vientos, lluvia, nieve, terreno mixto con
rocas de acarreo, glaciares con grietas y nieve.
Al finalizar la expedición recomiendo
internarse en la Cervecería de Doña Blanca…
toda aventura tiene un mejor sabor con unos litros de cerveza artesanal
del Bodegón El Chaltén!!! |