Acampamos
en el campamento Las Grutas, permanecimos varios días en
este lugar con la intención de aclimatar y realizar distintos
ascensos, como ser el volcán Bertrand (5300 msnm) Luego ascendimos
el volcán San Francisco (6030msnm) . Así pasaron diez
días desde que habíamos llegado a este hermoso lugar,
estábamos muy bien aclimatados, creíamos no haber
perdido las fuerzas y el objetivo que buscábamos estaba cada
vez más cerca: conquistar la cumbre del Inca Huasi a 6683
msnm.
El líder del grupo, Martín, era el
que tenía más experiencia y quien por sus condiciones,
personalidad y conocimiento reunía todo para serlo.
Y así fue que luego de una charla partimos a las 8:30 de
una mañana fría, el clima no era el óptimo,
nos sentíamos muy fuertes y tan gigantes por dentro como
todos los volcanes que nos rodeaban cubiertos de nieve. Éramos
seis personas con una misma ilusión: Matías “Mati”
Vivanco 24 años y Andrés “Chapa” Chiapini
24 años, quienes compartían una carpa, Noelia “La
Flaca” Miranda 27 años y Martín “Tincho”
Barros 28 años, quienes iban a compartir otra, Walter “Chato”
Vilte 32 años y yo Ignacio “Nacho” Blas 24 años,
en otra. Por otro lado Christian Borgogno amablemente se ofreció
a quedarse en las grutas para hacer el apoyo por radio, fue muy
importante para nosotros tener un lazo directo con el campamento
por cualquier inconveniente. Las comunicaciones las hacíamos
cada dos horas y media y siempre teniendo la precaución de
que exista contacto visual.

Dia 1
Desde Las Grutas pudimos aproximarnos con los vehículos
hasta una altura de 4572 msnm. donde los dejamos. Nos equipamos
bien, cargamos nuestras mochilas y empezamos a caminar. Eran cerca
de las doce del medio día, había un sol radiante,
una leve brisa y el Inca estaba todo nevado, era nuestro primer
contacto con este gigante, ya empezábamos a acariciarlo con
nuestras botas. La meta para ese día era llegar a instalar
el campamento N° 1 cerca de los 5200 msnm, detrás de
los negritos (volcanes adventicios al pie del Inca). La caminata
fue intensa, la nieve nos rodeaba por completo, avanzábamos
con un buen ritmo, parábamos lo necesario y luego de 4 horas
de caminata, y después de haber pasado por encima de una
grieta no muy profunda por la cual bajaba agua de deshielo, llegamos
al lugar donde decidimos instalar el campamento N° 1, eran las
15:00 hs, cavamos plataformas con las piquetas, estábamos
a una altura de 5180 msnm, habíamos hecho un buen desnivel
y estábamos conformes ya que el objetivo del día estaba
cumplido. A las cinco de la tarde y ya estábamos todos
en las carpas, pues las nubes cubrían el cielo y una tormenta
se aproximaba, nos hidratamos bien, nos comunicamos con Christian
(que hacía base en Las Grutas) y nos metimos en las bolsas
de dormir. Enseguida el viento comenzó a soplar cada vez
más fuerte, se hicieron las 20:00hs y la tormenta se desato
con toda su furia, luego cayó granizo y después nieve.
Duró 4 hs

Día 2
Nos levantamos cerca de las ocho con un día
hermoso, un sol intenso, todo cubierto por un manto de nieve de
unos 10 cm de espesor, desarmamos el campamento y cerca de las 10:00
hs. ya estábamos caminando, el objetivo del día era
llegar hasta el portezuelo entre el Inca Chico y el Inca.
Luego de avanzar una hora nos encontramos con otra grieta que transportaba
una buena cantidad de agua, por lo que tuvimos que tomar todas las
precauciones de seguridad para superarla. Y así fue que encaramos
una pendiente con un desnivel importante, la cual nos obligó
a mermar el ritmo y a parar más seguido.
La
pendiente cada vez se hacía sentir más, estábamos
a una altura de 5600 msnm. Cuando uno de mis compañeros se
percata de un leve hilo de agua que corría por debajo de
la nieve, así que lo aprovechamos para llenar nuestras cantimploras,
nos hidratamos y cerca de las 14:40 hs. ya estábamos en el
portezuelo a una altura de 5692 msnm., cavamos las plataformas,
instalamos las carpas, nos calentamos con un rico té y esperamos
la noche. Esa noche con mi compañero de carpa preparamos
unos espectaculares fideos con queso rallado. Al día siguiente
intentaríamos llegar a cumbre. Al igual que la noche anterior
la tormenta comenzó cerca de las 20:00 hs. con la misma intensidad
pero duró un poco menos. El objetivo para el día siguiente
era llegar al Plateau Cimero y nos teníamos que levantar
temprano así que había que descansar.
Día 3
Nos levantamos a las 3:10 hs. de la madrugada, era
una noche muy fría y oscura, el día anterior habíamos
estado mirando desde las carpas el lugar por donde subir, uno de
mis compañeros había tomado un rumbo con la brújula
para tratar de no desviarnos en plena noche, teníamos que
tomar todas las precauciones, íbamos a intentar ascender
unas de las cumbres más altas de América y conscientes
de ello no queríamos cometer errores. La temperatura era
de –7° C pero la sensación era de -15° C, el
frió se hacía sentir, nos abrigamos bien con las camperas
de pluma y cubrimos bien nuestras manos con tres pares de guantes.
El acarreo que elegimos para llegar al Plateau Cimero tenía
una pendiente importante de 55°, en cada paso sentíamos
la falta de oxígeno, el ascenso era muy duro y lento, el
frió, el viento, la altura, todo junto lo hacía más
difícil. Añorábamos que amanezca para sentir
el calor del sol. Comenzó a aclarar y cuando pudimos mirar
a nuestro alrededor tomamos conciencia donde estábamos, el
precipicio que nos rodeaba era abrumador, estábamos rodeados
de un hermoso paisaje.
Los reconfortantes rayos del sol comenzaron a hacerse sentir. Seguimos
avanzando muy lentamente, pues un paso en falso podría ser
trágico, es en estos momentos cuando uno tiene que sacar
todo su poder mental para actuar de la mejor manera y equilibrar
el cuerpo y la fuerza para seguir adelante. Así avanzamos
hasta salir al Plateau Cimero, cerca de las 10:00 hs estábamos
a una altura de 6200 msnm. Así cumplíamos el primer
objetivo del día, el segundo era llegar a la cumbre y todavía
nos faltaban algo más de 400 metros de desnivel por superar,
pero nuestro estado anímico era el mejor, estábamos
muy cansados pero eso no era un impedimento todos teníamos
las condiciones de llegar, así que nos hidratamos comimos
algo dulce, algunos se desabrigaron un poco y seguimos avanzando
todos en fila india. No era la misma pendiente por la cual habíamos
pasado para llegar al Plateau pero teníamos una dificultad
muy grande, en cada paso que dábamos nuestros pies se hundían
30 cm en la nieve, esto nos produjo un desgaste físico grandísimo,
para sobrellevarlo nos rotábamos la primera posición
de la fila ya que el que va adelante lleva la de hacer el mayor
esfuerzo.
- Sigue arriba - |

La cumbre
Ya veíamos la cumbre, esto nos daba más
fuerzas para seguir, sabíamos que lo estábamos logrando,
éramos seis puntitos subiendo una de las montañas
más imponentes que vieron mis ojos, seis insignificantes
puntos que avanzábamos lentamente. Al lado de este gigante
no éramos nada pero teníamos muchas ganas y mucha
voluntad. En el momento en que más agotados estábamos
Martín nos hizo formar una ronda y nos dijo unas palabras
de aliento, en ese momento todos empezamos a alentarnos, fue muy
emocionante, éramos un gran equipo, nos dimos fuerzas y nuestro
estado anímico aumento. Caminamos sin parar y cada paso que
dábamos sabíamos que estábamos más cerca
de la cumbre, el dolor en mis pies lo había anulado con mi
mente. Luego vimos brillar la punta de la cruz de cumbre y la adrenalina
nos brotó por las venas, el cansancio se fue y llegamos a
la cumbre del Inca Huasi todos juntos. Así surgió
del alma el grito triunfador de CUMBREEE!!!!!!! Qué alegría.
Que sensación tan hermosa, lo habíamos logrado. Nos
abrazamos fuertemente, dejamos nuestras lágrimas en lo más
alto y contemplamos el paisaje paradisíaco que nos rodeaba.
Estábamos muy emocionados envueltos en una nube de sensaciones,
tanto esfuerzo no había sido en vano, el GPS me marcaba 6630
msnm, el Inca nos había dejado subir gracias al respeto que
le mostramos.

El descenso
Luego de las fotos, media hora más tarde,
comenzamos el descenso. El viento comenzó a soplar más
fuerte, la nieve comenzó a azotar nuestro rostros y el cielo
se cubrió, el Inca nos estaba poniendo a prueba nuevamente.
Veníamos muy cansados, el descenso era muy peligroso y teníamos
que estar lo más consientes posibles de eso, al llegar al
acarreo cerca de los 6200 msnm la neblina nos cubrió por
completo; no podíamos ver por donde bajar, no veíamos
nada. Tratamos de buscar un buen lugar para el descenso pero fue
imposible, teníamos que descender por algún lado.
La tormenta se aproximaba y Martín dijo como última
alternativa que bajáramos por un glaciar que lo teníamos
en frente. La pendiente era demasiada así que luego de una
caída en la nieve me acomodé bien y quedé sentado,
así comencé a deslizarme y cuando tomaba más
velocidad frenaba con los pies y las manos y a veces con la piqueta,
mis compañeros al verme se animaron y se largaron también.
Estábamos bajando por un glaciar a 6000 msnm en culopatín!
Así fue que descendimos 400 metros sentados, luego caminamos
y atravesamos con mucho cuidado unas grietas. En todo momento fue
de gran ayuda el GPS ya que estábamos envueltos en niebla.
Al comenzar a caminar nuevamente y con nieve blanda en nuestro pies
comenzamos a hundirnos hasta la cintura y así fuimos descendiendo
hasta que se disipó un poco la niebla y logramos ver las
carpas del campamento.
Llegamos muy cansados, eran las 20:00 hs., nos sacamos la ropa mojada
nos abrigamos bien, tratamos de comer algo y nos hidratamos lo más
que pudimos, luego nos acostamos a descansar y a charlar sobre lo
que habíamos vivido.
Día 4
Nos levantamos no muy temprano y luego de desayunar
desarmamos las carpas y comenzamos el descenso. Caminamos hasta
los vehículos, acomodamos las cosas y descendimos a Las Grutas.
Hicimos una picada y regresamos a las ciudad. En el viaje reflexionamos,
veníamos muy contentos, atrás quedaron todas las especulaciones,
todo ese misterio que aparecía cuando empezamos a planificar
el ascenso a este majestuoso seismil, así finalizaba nuestra
historia, el dolor quedo atrás, el cansancio quedo atrás,
el sudor quedo atrás, pero lo que nunca se borrara de nuestras
mentes son los momentos vividos en aquella mágica expedición.
Ignacio "Nacho"
Blas




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Ubicación
Excursión
realizada por la Agrupación de Montaña Calchaquí:
Sugerencias: |

En Fiambalá, fuimos a las termas,
(37 grados) un lugar mágico que surge de las entrañas
de la montaña en medio de un desierto maravilloso,
recomiendo que lo conozcan.
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